Tengo, grabado uno primero que se llama Amalaya y que son las primeras
composiciones, del año 94, 95 y anteriores, es un disco muy
tímido, no tímido, es un lindo disco, pero, yo lo escuchó
ahora.... y bueno es una época, es la época justo antes
de San Marcos, es cuando yo estoy ahí buscando, buscando, buscando,
en ese momento tocaba música foloklórica, chacareras
raras, zambas raras, tocaba malambo, vidalas, pero le faltaba algo,
es lo que siento yo ahora, ahora que lo escuchó y lo que le
faltaba es ese sabor, o sea, vos lo escuchás y nadie puede
decir que no es una zamba, esta todo respeta las vueltas, se puede
bailar y todo, pero le falta el saborcito, que es el saborcito que
de repente, encontré acá en San Marcos.
Y después está Changüit Chacarera, que es el segundo
disco, que está hecho acá, es un disco corto de 25 minutos,
que tiene 7 temas, ese es un poco más jugado, ya tiene otras
armonías, otros ritmos, hay otra búsqueda.
Y el último que se llama guitarra, son temas nuevos y hay
algunos de Changüit y hay una versión de un tema que está
en Amalaya, el primero, hecha ahora nueva, es un disco de 15 temas
y eso es lo último, yo no tengo como un oficio de compositor,
es decir no me siento a componer y digo, bueno ahora voy a componer
una zamba, si no que más bien estoy ahí y aparece una
melodía, en mi cabeza, un ritmo o algo y a partir de eso comienzo
a trabajar, pero bueno, como no tengo ningún apuro en terminar,
no tengo ningún contrato, ni tengo que cumplir, puedo estar
meses, simplemente componiendo y después cuando termina una
composición, tiene que pasar un tiempo de madurez, tiene que
madurar el tema, lo vas tocando, lo vas entendiendo, por más
que sea mío y lo vas arreglando, embelleciendo, le vas poniendo
cositas y vas escuchando, grabando, escuchas de nuevo y todo eso me
lleva a mí mucho tiempo, entonces, no tengo una producción
así muy grande porque me tomo mi tiempo, viste? como somos
acá y sobre todo trato de vivenciar, los temas, trato de que
los temas, tengan una razón , no solamente una combinación
de notas, porque sino es estéril, no me dice nada y me ha pasado
que hay cosas que he compuesto de esa manera y no me las acuerdo,
no las puedo tocar, no encuentro cuál es el centro del tema
para agarrarme e interpretarlo, entonces yo sé eso de mi música.
Decía Andrés Segovia que era un guitarrista muy bueno,
que “ la guitarra no miente jamás”, vos agarrás
una guitarra e intentás hacer algo y si no tenés nada
que decir, va a salir mal, porque la guitarra, no dice, si mirá
que yo te hago el aguante, para nada, si no tenés nada que
decir con la guitarra, no vas a decir nada, va a sonar mal, cuando
uno comprende eso, cuando experimenta eso finalmente, te das cuenta
que es inútil, tenés que saber lo que estas diciendo,
tenés que tener algo para decir, aunque sea con sonidos, con
la guitarra es como que no se puede mentir.